AUTOCUIDADO DE LA SALUD DEL ADULTO MAYOR
Guía de
orientación para el cuidado de la
salud de los adultos mayores.
Piernas y Pies
El pie puede también ser un indicador del estado general de salud. Hay
enfermedades sistemáticas como diabetes, artrosis, artritis, que se
manifiestan en esta región anatómica. Para el
mantenimiento de la movilidad y deambulación se requiere de un pie sano
y funcional. Muchos problemas comunes de los pies resultan de algunas
enfermedades, los años de desgaste, el calzado inapropiado o el mal
cuidado de las uñas entre otros.
Su repercusión funcional es con frecuencia importante, y es uno de los
problemas que más comúnmente pasan desapercibidos en la consulta médica.
Examen clínico del pie
Este examen debe realizarlo un especialista, sistemática y
exhaustivamente, con apoyo para observar la piel, los vasos y
superficies de prominencias óseas; primero en declive y seguidamente
elevando el pie para observar la circulación.
Enseguida de pie, en reposo y durante la marcha, buscando cambios
estructurales y disfunción en la locomoción. Por último, la inspección
del calzado es esencial para observar las áreas de desgaste.
Síndromes más frecuentes de la enfermedad del pie
·
El dolor, que puede ser manifestación de alteración mecánica, artrosis,
déficit circulatorio.
·
Modificación de la temperatura o volumen del pie, por lo general
relacionado con alteraciones circulatorias.
·
Alteración de la marcha (cojera) que en la mayoría de los casos es
expresión de dolor y tiende a ocurrir precozmente en las lesiones de
tobillo y pequeñas articulaciones.
Las Uñas
·
Los adultos mayores presentan algunas alteraciones ungulares importantes
para el caminar, por ejemplo la onicogriposis, que consiste en una
hipertrofia de la uña del pie, y que presenta como característica formal
un enroscamiento de la uña tal como el asta de un carnero.Esta
degeneración comprime las partes blandas del pie, provocando inflamación
y dolor. Otra alteración frecuente de la uña es la onicocauxis que es el
engrosamiento de la uña provocado por traumatismo o mal corte de ella.
·
Otra consideración relacionada con las uñas del pie es la infección del
lecho ungular (bajo la uña), que incluso puede ulcerarse.
·
Onicomicosis (infección de la uña por hongos) es el más común de los
problemas de las uñas y se presenta con engrosamiento, coloración
amarilla.
Hiperqueratosis (callosidades)
Las hiperqueratosis pueden dividirse en dos grupos:
"
Digitales
"
Plantares
Las hiperqueratosis digitales se distinguen entre callos duros y
blandos. Resultan de la fricción y presión localizadas en la planta del
pie que provocan una respuesta protectora por parte del pie.
Alteraciones del Metatarso
Hallux valgus se refiere a las alteraciones de alineamiento del primer
metatarsiano (dedo gordo) y cuya causa obedece a alteraciones
biomecánicas. En etapas avanzadas se requiere tratamiento quirúrgico.
Metatarsalgia
Sus causas son variadas, pero una particularmente frecuente en el adulto
mayor, es consecuencia de la hipotonía de la musculatura intrínseca del
pie, que conlleva a sub-luxaciones
de las pequeñas articulaciones.
Venas Varicosas
Son vasos sanguíneos engrosados que pueden tener un aspecto retorcido.
Por lo general, son más evidentes en las piernas.
La función de las venas es devolver la sangre no oxigenada de los
tejidos al lado derecho del corazón. Gran parte de la sangre circula
contra la gravedad, de modo que las venas disponen de
válvulas internas para mantener el flujo sanguíneo hacia el corazón. Las
venas varicosas se desarrollan cuando las válvulas internas de las venas
se deterioran y son incapaces de funcionar
adecuadamente. Como resultado, el flujo sanguíneo venoso se vuelve más
lento. En los puntos en que la sangre se acumula o estanca, las venas
adoptan un aspecto retorcido. Entre las causas de venas varicosas
figuran: las válvulas pueden tener debilidad congénita.
Las venas varicosas parecen afectar con mayor frecuencia a determinadas
familias. Las enfermedades del sistema venoso, por ejemplo una infección
(tromboflebitis) pueden lesionar la
pared venosa.
Un aumento sostenido de la presión en el interior de la venas puede
afectar las válvulas. Esta elevación de la presión puede ser debida a
sobrepeso abdominal excesivo, por obesidad o embarazo, o el permanecer
de pie por tiempo prolongado, necesario en ciertas profesiones. Los
síntomas pueden variar, e incluso algunos pacientes no los presentan.
Los síntomas más identificables son: una sensación de peso general de la
vena, un dolor difuso después de permanecer mucho tiempo de pie o el
caminar por tiempo prolongado. Calambres en las piernas
por las noches, fatiga y venas palpables.
Autocuidado
·
Lávate todos los días los pies y sécalos meticulosamente con una toalla
suave (sin frotar),
·
en especial entre los dedos.
·
Usa lanolina o una crema similar para prevenir las fisuras cutáneas.
·
Evita lesiones en las piernas y los pies.
·
Usa calcetines o medias limpias, en lo posible de algodón, para la
absorción de la humedad y así evitar los hongos.
·
Revisa cada día las piernas y los pies, esta medida es importante pues
pueden producirse rupturas de la integridad cutánea que el adulto mayor
no note.
·
Usa zapatos y zapatillas de levantarse bien ajustados y zapato
deportivo.
·
Si los dedos de los pies están muy juntos, coloca algodón o lana entre
ellos para prevenir posibles roces.
·
Es recomendable que el corte de uñas sea realizado por la familia o el
podólogo (el corte de uña debe ser recto).
·
No es recomendable que apliques calor directo (botellas de agua
caliente).
·
Trata de no utilizar productos para los pies a menos que los haya
prescrito el médico; es importante tener en cuenta este aspecto ya que
muchos preparados que se utilizan para los pies (callicidas,
desinfectantes y pomadas), son lo suficientemente fuertes como para
provocar una lesión.
·
Mantén las piernas y pies a temperatura constante, utilizando calcetines
de lana o algodón.
·
Antes de bañarte prueba la temperatura del agua con la mano.
·
Evita cualquier prenda que restrinja la circulación: no utilices
ceñidores, ligas o calcetines con bandas elásticas muy tirantes.
·
No andes descalzo.
·
Consulta al médico en forma inmediata ante cualquier pérdida de la
continuidad de la piel de
·
piernas y pies.
·
No fumes, porque el tabaco estrecha los vasos sanguíneos y limita aún
más la irrigación cutánea.
·
Es recomendable que uses medias anti-embolia o elásticas durante el día,
ya que sujetan las venas y mejoran la circulación. Deben ser prescritas
por el médico y ponértelas inmediatamente después de levantarte.
·
Eleva las piernas a lo largo del día, siempre que sea posible, y evita
el estar de pie o estar sentado por tiempo prolongado. Si debes
permanecer sentado durante un largo período, conviene que muevas ambos
pies en círculo unas 20 veces cada una hora. Esto favorecerá la
circulación retrógrada hacia el corazón.
·
Cuando estés sentado evita cruzar las piernas.
·
Realiza ejercicios, por ejemplo caminar, ya que la contracción muscular
fuerza el paso de la sangre a través de las venas y minimiza la
estrechez venosa.