Páginas

martes, 16 de abril de 2013

AUTOCUIDADO DE LA SALUD DEL ADULTO MAYOR - Visión

AUTOCUIDADO DE LA SALUD DEL ADULTO MAYOR
Guía de orientación para el cuidado de la salud de los adultos mayores.
 
Visión
Cuando se reflexiona sobre el significado de la palabra ver, la respuesta que se obtiene es totalmente lógica: saber qué es lo que está ahí y dónde: la visión es el proceso por el cual se descubre a partir de las imágenes lo que está presente en el mundo y su localización.
Para la persona de edad avanzada, la pérdida o disminución de la visión puede ser una consecuencia crucial y dramática del envejecimiento. Los cambios visuales en la edad avanzada
obedecen a la disminución de la reactividad pupilar, cambios en la circunferencia y rigidez del cristalino, así como la disminución en la talla de la mácula lúctea.
La visión apropiada determina la calidad de vida a cualquier edad.
 
Cambios oculares que ocurren con la edad:
·         Disminución de la producción lagrimal, lo que produce resequedad en el ojo.
·         El párpado se vuelve débil y más pesado.
·         Arco senil.
·         Aumento del umbral luminoso.
·         Alteración de la percepción de profundidad.
·         Disminución de la viscosidad lagrimal.
·         Aumento de la rigidez del cristalino.
·         Disminución de la adaptación a la oscuridad.
·         Disminución de la resolución fina.
 
Las enfermedades oculares principales con que debe familiarizarse el equipo de salud de Atención Primaria, teniendo en cuenta su incidencia en este grupo etáreo y su posible interacción con otras enfermedades o tratamientos médicos son:
Las cataratas constituyen la enfermedad ocular más común del envejecimiento, y consisten en la opacidad del cristalino. El grado en que la opacidad distorsiona o impide que la luz de sobre la retina, determina la alteración visual consiguiente y la necesidad de la extirpación quirúrgica. La
eliminación quirúrgica de la catarata a través de su extirpación suele acompañarse de la colocación de un lente intraocular artificial.
El glaucoma es el aumento de la presión intraocular, lo que reduce la visión periférica por la compresión de la retina. El glaucoma es acompañado de cambios característicos de la pupila, los que pueden ser detectados por el oftalmólogo.
La degeneración macular debida al deterioro de la mácula, que es el área de visión central, donde la resolución visual es máxima, ocasiona un daño importante para la visión del adulto mayor.
Las lesiones oculares producto de la diabetes representan, en el momento actual, la principal
causa de la ceguera en los adultos y ocurren después de una larga evolución de la diabetes mellitus.
 
 
Autocuidado
·         Consulta anualmente al especialista (Oftalmólogo).
·         No utilices lentes autoindicados o sugeridos por amistades, ya que éstos pueden ocasionar más daño que beneficio.
·         Manten los anteojos limpios y protegidos.
·         Guarda los lentes en un mismo lugar para evitar olvidos y extravíos.
·         Camina con mucho cuidado en lugares en penumbra, ilumina muy bien los dormitorios, escaleras, baños, evita los cordones eléctricos sueltos, juguetes y alfombras pequeños en el suelo, para prevenir caídas.
·         Usa correctamente la prescripción de lágrimas artificiales o antidescongestionantes.
·         Si tienes la capacidad visual muy disminuida, solicita ayuda en lugares de mayor peligro (cruzar la calle, encender la cocina), a fin de mantener tu autonomía funcional.
·         Si has perdido la función visual, trata de ser ordenado, de tener un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio.
 
Recomendaciones para la Familia
·         Si el adulto mayor ya conocía la casa antes de quedar ciego, su adaptación puede ser más fácil, pero aún así exige un gran esfuerzo. Conviene en este caso orientarlo, guiarlo de la mano por la habitación a modo de ejercicio, e ir señalándole el número de pasos necesarios de un lugar a otro, o la cantidad de peldaños de una escalera.
·         Al hablarle no dudes en tocarlo, poniendo la mano sobre su brazo, o tomándolo de la mano, el contacto físico transmite el calor de la persona y tiende a ser tranquilizador.