ADULTO MAYOR: UNA NUEVA ETAPA DE VIDA
Guía de
orientación para la comprensión y atención psicológica en la edad
avanzada
Presentación
La presente guía tiene como fin
dar a conocer a los adultos mayores y a las personas que conviven día a
día con ellos, cuál es el potencial con el que cuenta una persona en
esta etapa de su vida, y exhortarlos a que busquen los mecanismos
necesarios para alcanzar su autorrealización.
A los adultos mayores se les invita a que realicen un
análisis interno para descubrir sus propias habilidades y capacidades,
con el objetivo de interesarlos en seguir construyendo su plan de vida y
sentirse satisfechos de haberse preocupado por disfrutar cada acción que
realizaron, dejando de lado cualquier pensamiento negativo que les
impida distinguirse como personas que enfrentan la vida siempre con
optimismo.
Al resto de la sociedad, que seguramente tiene algún
lazo afectivo con algún adulto mayor, se le presentan situaciones que
explican como actúa la psicología de una persona de edad avanzada o de
alguien que presenta algún tipo de demencia, y así al ser más empáticos
con ellos, proveerles un entorno favorable que les permita expresar sus
inquietudes, sentirse queridos y tomados en cuenta para que conserven su
salud emocional hasta edades muy avanzadas.
“La sociedad tiene para con las personas mayores, el
deber y la responsabilidad moral de retribuirles medios de vida,
bienestar, agradecimiento y respeto, reconociendo que lo que hoy tenemos
es fruto de su esfuerzo v dedicación”
Capítulo I: Salud Mental
Casi todas las personas adultas mayores son
emocionalmente saludables, aunque en el plano psicológico se pueden
presentar ciertos cambios en la memoria, el aprendizaje, la atención, la
orientación y la agilidad mental. No obstante, la educación, la cultura
y la experiencia adquirida durante la vida constituyen una buena base
para reentrenar o reaprender las habilidades que van disminuyendo.
Así también, la vejez puede ser una época de
realización, de agradable productividad y de la consolidación de
habilidades y conocimientos. Sin embargo, los recursos emocionales de
esta etapa con frecuencia disminuyen debido a muchas crisis y tensiones
acumuladas, a las que las personas deben enfrentarse y que pueden ser el
detonador de algún problema de salud mental.
Algunos de estos retos pueden ser:
- Vivir con una enfermedad
crónico-degenerativa que obliga a modificar su independencia y formas de
vida activa.
- La pérdida de la pareja, de algún amigo o
de algún miembro de la familia.
- Aislamiento y soledad.
- Un escaso ingreso económico.
- Modificación del lugar que ocupaba en la
familia como pareja, líder o proveedor.
- Las enfermedades mentales o emocionales
pueden manifestarse de muchas maneras, por lo que en ocasiones es
difícil reconocerlas. Se confunden con dolencias o enfermedades físicas.
También pueden ser negadas por la familia y los
amigos, o mal interpretadas como una parte normal del
envejecimiento. A continuación veremos las manifestaciones de los
diferentes problemas de salud mental que se pueden presentar en la
persona adulta mayor.
El adulto mayor enfrenta la realidad del
envejecimiento en medio de una sociedad que practica la marginación
social de los adultos mayores, sintiéndose así mismo como alguien que ya
no cuenta mucho para los demás, aún en la familia, ya no se diga en la
sociedad. Por lo tanto sufren la experiencia de vivir su autoestima en
decadencia, que los lleva inclusive a la depresión.
En ocasiones, el adulto mayor
se encuentra sin las herramientas que le permiten su adaptación, tales
como la motivación o refuerzos sociales. Al carecer de estas
herramientas es difícil que se adapte a nuevos hábitos y circunstancias
de vida, además de que siente que la sociedad no lo valora en la
forma en que el adulto mayor considera que sería lo
justo.
Por otra parte, encontramos que existen adultos
mayores que son más intelectuales o permanecen mentalmente activos, los
cuales son capaces de enfrentar su vejez con mayor serenidad que
aquellos cuya vida carece de sentido. Es de ellos de quien se debe
aprender.
Principio Gerontológico.
En la medida de lo posible el adulto mayor debe
permanecer en el medio físico, familiar y social en el que ha
desarrollado su vida; debe respetarse su forma personal de relación con
los lugares, objetos y personas que han configurado su existencia, todo
ello favorece su salud mental.
Crisis de identidad en el adulto mayor.
Esta situación se presenta por varios motivos que
causan un conflicto interno en la persona.
Algunos de ellos se mencionan a continuación:
- Vive en la incertidumbre del futuro y
tiende a replegarse a sí mismo.
-
Vive una transformación rápida de
sus capacidades físicas e intelectuales y de su modode vida.
- Surge una crisis de identidad: deja de
saber quién es y para qué sirve.
- Le asaltan dos temores, por un lado el
temor a perder el control de su vida. Este temor va de la mano del
género: ¿qué teme perder el hombre? ¿qué teme perder la mujer? Y por
otro lado la incertidumbre nacida de un sentimiento de inutilidad. Gran
parte de su identidad y del sentido de su vida desaparecen, dejándolo
desamparado.
-
La llegada a una situación de
dependencia debido a la edad avanzada provoca un fuerte deseo de
independencia que actualiza conflictos antiguos y por otra parte hace
resurgir conflictos con la familia de origen, pero ahora llevados a
otras personas.
Es evidente que la ausencia de un apoyo familiar
firme es un factor de riesgo de institucionalización nada deseable, ya
que el objetivo principal de la geriatría es que el adulto mayor esté en
su medio habitual, rodeado de su familia, de sus cosas; que sea tratado
como un ser humano rico en sabiduría, experiencias y vivencias.
Un aspecto relacionado con la salud mental es la
plena capacidad de dormir y descansar apropiadamente, por lo que el
insomnio, que consiste en el desorden de iniciación y sostenimiento del
sueño, puede ser un problema que genere irritación, agotamiento,
somnolencia durante el día, etc. Este problema presenta una serie de
elementos que deben ser analizados adecuadamente para establecer una
atención correcta.
Cuando se trata de insomnio
transitorio, para combatirlo se recomienda
llevar a la persona a la cama a una hora determinada diariamente;
despertarle siempre a la misma hora; hacerlo dormir en una habitación
fresca, limpia, tranquila y oscura; y por último ayudarle a hacer
ejercicio a diario, pero ni muy intensamente, ni muy tarde. No se
aconseja que la persona tome siestas durante el día (hasta donde sea
posible); tome café, té o bebidas con cafeína, en especial cerca de la noche al igual que
las bebidas con alcohol (le obligarán a levantarse al baño para orinar),
ó llevarle demasiado temprano a la cama.
En lo que respecta al insomnio
crónico (cuando el problema lleva más de un
mes de suceder), lo aconsejable es consultar al médico.
También es un factor de desestabilización emocional
el que la persona adulta mayor sea víctima de maltrato o violencia, la
cual se puede dar por diferentes factores: problemas familiares, escasos
recursos económicos, agotamiento por parte del cuidador o familiar, pero
sobre todo por una intolerancia debida al desconocimiento de las
necesidades de las personas adultas mayores.
Por otro lado, la demencia es uno de los problemas de
salud mental más graves que aquejan a las personas adultas mayores, ya
que se debe a un desorden progresivo de las funciones intelectuales
superiores, tales como la memoria, el lenguaje, la concentración y la
motricidad (movimiento de los brazos y piernas), afectando las
actividades de la vida diaria.
Consejos para compartir.
A pesar de que la depresión es una enfermedad grave y
evasiva, se puede tratar adecuadamente.
En general, el tratamiento consiste en una
combinación de medicamentos y psicoterapia.
Los medicamentos antidepresivos constituyen un
importante adelanto científico, ya que existe una gran variedad de ellos
que permiten fortalecer las substancias disminuidas en el cerebro y así
tratar el padecimiento.
Para cada caso, el medicamento debe ser escogido por
el médico, tomando en cuenta aspectos como problemas para dormir,
ansiedad, además de enfermedades que padece y los otros medicamentos que
la persona toma. Los nuevos medicamentos no causan adicción por lo que
se pueden tomar durante meses o años.
Conjuntamente se debe dar a la persona la oportunidad
de que hable de sus problemas y sentimientos y de replantear sus
actitudes hacia los retos de la vida diaria, todo esto mejorará su
calidad de vida.
Estar enfermo no es una vergüenza, pero el no atender
esos síntomas es una irresponsabilidad.
Lo que NO se debe hacer:
-
Aceptar vivir con tristeza, de mal
humor o insatisfecho.
- Pensar que la depresión no tiene remedio.
-
Negarse a recibir ayuda médica o
psicológica por los prejuicios que hay sobre el tema.
- Padecer insomnio durante meses o años.
- Ser víctima de violencia por parte de un
familiar o cuidador, y callarlo.
Para saber más
En el transcurso de la vejez, las personas
experimentarán cambios que pueden desafiar su bienestar emocional.
Algunos de estos cambios pueden causar una enfermedad mental. El
padecimiento mental más frecuente entre los adultos mayores es la
depresión, entre 15% y 20%
de ellos la sufren.
Si se está experimentando alguno de estos problemas,
es necesario buscar ayuda como lo haría en caso de tener un problema de
salud física. Buscar ayuda es el primer gran paso hacia el regreso de la
vida saludable y feliz.
La tarea para envejecer exitosamente nos compromete a
entender los cambios que hay que enfrentar y tratar de prepararse para
ellos.
Es importante considerar las siguientes preguntas:
- ¿Qué arreglos de subsistencia y de estilos
de vida son buenos para mí?
-
¿Qué tipo de comodidad o bienestar,
independencia y compañía espero?
- ¿Cuál va a ser mi pensión?
- ¿Qué puedo hacer para estar mental y
físicamente apto o apta?
- ¿Qué servicios de salud mental y física
existen?
Por otra parte es importante el no acostumbrarse a
los estados de ánimo negativos o desagradables, no hay que rendirse.
Consulte a su médico para que él sugiera a quién
acudir.
La terapia puede beneficiar a las personas adultas
mayores, sobre todo la grupal, ya que ofrece la oportunidad de compartir
preocupaciones, intercambiar experiencias y estrategias, además de
ayudar a superar la soledad.
Guía sencilla de evaluación de la salud mental en el
adulto mayor.
Es muy común que olvide las cosas o las actividades
que tiene que realizar. Por lo general se debe a que no ejercita su
memoria, o a que está muy preocupado por algo, aunque si esto sucede con
mucha frecuencia no está de más que se le apliquen las siguientes
preguntas:
- ¿Qué fecha es hoy?
- ¿En qué año estamos?
- ¿En qué mes estamos?
- ¿Qué día del mes es hoy?
-
¿Qué hora es, aproximadamente?
- ¿En qué lugar estamos?
- ¿En qué país?
- ¿En qué estado?
- ¿En qué ciudad o poblado?
* Si no pudo responder algunas se recomienda
comentarlo a su doctor.
Se debe tener cuidado especial cuando la persona
adulta mayor tiene dificultad para concentrarse, para seguir el hilo de
una conversación y se le olvidan las actividades cotidianas.
Además de consultar al médico, se recomienda
estimularlo mucho, que continúe reaprendiendo; proporcionarle lecturas
sencillas y atractivas, y luego pedirle que las relate a los demás.
Tabla 1
Síntomas del estado ansioso que pueden ser provocados
por la depresión.
(Adaptado de Spar JE, La Rue A, 1990, Folks DG,
Fuller WC, 1997) (4,22)
TENSIÓN MOTORA
|
HIPERACTIVIDAD AUTOMÁTICA
|
VIGILANCIA Y REGISTRO
|
Estremecimiento
|
Respiración entrecortada
|
Sensación de excitación o impaciencia
|
Sacudimiento
|
Sensación de sofocación
|
Dificultad de concentración o “mente en
blanco”
|
Sensación de temblor
|
Taquicardia
|
Dificultad para dormir o mantener el
sueño
|
Tensión muscular
|
Sudoración o manos húmedas
|
Irritabilidad
|
Fatiga
|
Manos frías y viscosas
|
|
Vértigo o mareo
|
||
Diarrea, vómito u otra molestia abdominal
|
||
Micción imperiosa y frecuente
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Problemas para tragar o sensación de
“nudo en la garganta”
|
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Cefalea (dolor de cabeza)
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Diarrea
|
||
Disfunción sexual
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