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domingo, 14 de abril de 2013

ADULTO MAYOR - EL MANUAL DEL CUIDADOR primera parte



 

ADULTO MAYOR - EL MANUAL DEL CUIDADOR

El hecho de cuidar a una persona próxima o familiar es una de las experiencias más dignas y 
merecedoras de reconocimiento por parte de la sociedad. 
Es una actividad que normalmente no está prevista y para la cual uno no está preparado.
Por esta razón hemos considerado imprescindible la elaboración de este manual, 
que analiza en detalle todas las acciones involucradas en este cuidado.


ADULTO MAYOR: El Manual del Cuidador

 

Primera Parte

 

 



El actual contexto sociodemográfico en el que la esperanza de vida sube año tras
año, ha comportado un importante aumento de la población de adultos mayores 
que se encuentra en situación de dependencia.

Todas aquellas personas (a menudo cuidadores no profesionales que 
asumen un papel raramente deseado y que acostumbran a ser 
familiares cercanos), se conviertan en cuidadores cualificados.


La elaboración de este manual supone un paso hacia adelante en las necesidades
sociales actuales y tiene como objetivo ser una herramienta de consulta rápida 
y eficaz para ustedes, CUIDADORES, con la finalidad que les acerque a todos 
aquellos conceptos, consejos e información, tanto técnica como emocional, 
que conviertan el “hecho de cuidar” en una actividad mucho más enriquecedora
y gratificante



INTRODUCCIÓN

En la mayoría de casos, cuidar es a la vez una tarea solidaria e ingrata, 
conmovedora y satisfactoria que exige tiempo. Pero lo que es verdad es que 
el hecho de cuidar a una persona próxima o familiar es una de las experiencias 
más dignas y merecedoras de reconocimiento por parte de la sociedad. 

Es una actividad que normalmente no está prevista y para la cual uno no está 
preparado. Por esta razón hemos considerado imprescindible la elaboración de 
este manual.
     

En estas líneas les presentamos una serie de conceptos clave (seguramente la 
mayoría de ellos le serán conocidos) que nos enmarcarán y facilitarán la 
incorporación de la información teórica y práctica que más adelante explicaremos.


Dependencia

¿Qué es la dependencia?

La dependencia se define como “la necesidad de ayuda o asistencia importante 
para poder realizar las actividades de la vida cotidiana”.

La persona dependiente, como consecuencia de la pérdida de autonomía física, 
psíquica o intelectual, sensorial o mixta, necesita asistencia y/o ayuda para 
poder llevar a cabo las actividades de la vida diaria y el cuidado personal.

La dependencia no es sólo sinónimo de vejez, puesto que puede aparecer a 
cualquier edad, aunque las personas mayores suelen ser las más afectadas.



¿Cuáles son las causas que originan que una persona se convierta 
en dependiente?

Son múltiples las causas, pero citaremos las más corrientes:

• Envejecimiento

• Disminuciones

• Accidentes

• Enfermedades crónicas.
   

¿Cuántos tipos de dependencia existen?

1. Dependencia física: Cuando la persona pierde el control de sus funciones 
corporales y de su interacción con los elementos físicos del entorno. 
Algunos ejemplos son la esclerosis múltiple, o las consecuencias producidas por 
un traumatismo cerebral.

2. Dependencia psíquica o mental: Cuando la persona pierde la capacidad de 
resolver sus problemas y de tomar decisiones. Por ejemplo: retraso mental,
enfermedad de Alzheimer, etc.

3. Dependencia sensorial: Es un tipo de dependencia debida a alteraciones en
alguno de los sentidos: la vista y el oído, fundamentalmente. Esta alteración 
repercute en la capacidad de la persona para desarrollarse en su vida cotidiana 
(desplazamientos, leer, realizar las tareas domésticas, conducir, trabajar, etc.). 
Algunos ejemplos son la ceguera por diabetes o la sordera en niños a causa de 
una meningitis.

4. Dependencia mixta: Generalmente se inicia a partir de una enfermedad 
que provoca problemas de diversa índole, como dependencia física por 
afectación de la movilidad asociada a problemas sensoriales, problemas de habla,
dificultades para tragar y de comunicación. 
Dos ejemplos serían la parálisis cerebral o la enfermedad de Parkinson.


¿Existen diversos grados de dependencia?

Básicamente se describen tres:

Grado I: Dependencia moderada, considerada cuando la persona necesita 
ayuda para realizar gran parte de las actividades de la vida diaria, como mínimo 
una vez al día o tiene necesidad de ayuda intermitente o limitada por su 
autonomía personal.

Grado II: Dependencia severa, considerada cuando la persona necesita 
ayuda para realizar gran parte de las actividades de la vida diaria dos o tres 
veces al día, pero que no requiere la presencia permanente de un cuidador, 
o necesita una ayuda extensa para su autonomía personal.

Grado III: Gran dependencia, considerada cuando la persona necesita ayuda 
para realizar gran parte de las actividades básicas de la vida diaria varias veces 
al día y, por su pérdida total de autonomía mental o física, necesita la 
presencia continuada y necesaria de otra persona.


¿Qué significa la “situación de cuidar”?

Como se ha explicado anteriormente, la persona con dependencias necesita 
básicamente la ayuda o los cuidados de otra persona para poder realizar las 
actividades de la vida diaria.

La atención a las personas con dependencias sigue recayendo principalmente 
en las familias y mayoritariamente en las mujeres.

Cuidar es una actividad que muchas personas realizan a lo largo de su vida. 
La experiencia de cuidar es única, ya que existen distintos aspectos que hacen 
que esta experiencia sea diferente en cada cuidador.


     

Podrían plantearse y responderse las siguientes preguntas que nos ayudarían 
a comprender que cada caso es único:


¿Por qué razones se está cuidando a una persona dependiente?

• ¿Quién y cómo es la persona dependiente que se cuida?

• ¿Cuál ha sido la relación previa con la persona atendida?

• ¿Cuál es la razón de la dependencia?

• ¿Cuál es el grado de dependencia?

• ¿Se recibe o no ayuda por parte de otros miembros de la familia?


Por otro lado, también existen características comunes entre los cuidadores, 
como son:

• Proporcionar estos cuidados o atenciones hace que la persona con 
dependencia tenga sus necesidades físicas, sociales y afectivas cubiertas.

• Implica una dedicación importante de tiempo y energía.

• Implica tareas que pueden no resultar cómodas ni agradables.

• Generalmente, se da más de lo que se recibe.


   

En este manual nos referimos en general a la persona que cuida como 
“el cuidador”, sin especificar si se trata de un hombre o una mujer, 
un cuidador o una cuidadora.


¿Cuántos tipos de cuidadores existen?


Cuidador principal: Es la persona encargada de la mayor parte del cuidado del 
enfermo. Suele vivir en el mismo domicilio que el enfermo, o muy cerca de éste, 
y suele tener una relación familiar  muy próxima.

Cuidador formal: Es aquella persona o personas con una formación adecuada 
para cuidar al enfermo y que cobran una remuneración por hacerlo.

Cuidador informal: Son aquellas personas que forman parte del entorno 
familiar y colaboran en mayor o menor medida en la atención al enfermo.

Es muy importante el proceso de adquisición del papel del cuidador, ya que 
influirá en la manera posterior de cuidar y de cómo se sentirá el propio cuidador 
llevando a cabo la tarea.



¿Cuáles son los derechos del cuidador?

El cuidador tiene derecho a:

• Cuidarse a sí mismo, y esto no es un acto de egoísmo. Hacerlo le ayudará a 
cuidar mejor al ser querido.

• Buscar ayuda en otras personas pese a que el familiar no quiera o ponga trabas. 
El cuidador conoce cuáles son sus límites respecto a su nivel de energía y fuerza.

• Mantener aspectos de su vida que no incluyan a la persona que cuida, de la 
misma forma que haría si él o ella estuviera bien. 
El cuidador sabe que hace todo lo que está a su alcance para esta persona y 
tiene derecho a hacer cosas sólo para él.

• Enfadarse, estar deprimido y expresar ocasionalmente sentimientos negativos.

• Rechazar cualquier intento de manipulación por parte del ser querido a través 
de sentimientos de culpa, enfado o depresión.

• Recibir consideración, afecto, perdón y aceptación por todo lo que hace para su 
 familiar, a la vez que él ofrece lo mismo a cambio.

• Estar orgulloso de lo que ha logrado, aplaudir la valentía que en ocasiones ha 
necesitado para cubrir las necesidades de su ser querido.

• Proteger su individualidad y su derecho a tener una vida propia, en el caso de 
que su ser querido no le necesite todo el tiempo.